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Te vamos a extrañar PROCREAR

A las familias solicitantes en esta nueva etapa, se les exige como requisitos ser reconocidas como sujeto de crédito, y establece que la vivienda a adquirirse no supere los $ 1.500.000. Aunque el monto máximo tiene como tope máximo $ 1.000.000 ese valor tendrá una bonificación variable, que puede ascender, de acuerdo a la composición familiar, hasta en un 30 %. Finalmente la operatoria exige un ahorro obligatorio del 10 % para viviendas de hasta $ 1.000.000, y del 15 % para viviendas de hasta $ 1.5000.000

Hasta el presente el programa PROCREAR representó la única alternativa para el acceso al suelo y vivienda a los sectores medios, sector que por muchos años no fue considerado, excepto parcialmente en los 70 con el denominado Plan VEA, y particularmente en los periodos de Gobierno del Gral. Perón en las décadas de los 40 y 50 del siglo anterior.

Desaparece también el mecanismo de sorteo público como metodología de adjudicación, priorizándose las familias en relación a su vulnerabilidad familiar, pero calificando solamente los postulantes con ingresos dos (2) y cuatro (4) salarios mínimos $ 13.620 a $ 27.240, derivándose a las familias con ingresos menores a los señalados al Programa Federal de Vivienda que en la actualidad se encuentra desactivado.

El mecanismo de pago a utilizar que se plantea a través de una tasa fija del 5 %, a lo que se le debe sumar el valor de la UVI, sistema de crédito indexado ajustado por el CER, que surge de la variación del equivalente a una milésima parte del promedio ponderado del valor del m2 de construcción en seis (6) provincias del país tomadas como referencia. Este mecanismo que ha probado ser viable para países con baja inflación, como es el caso de Chile, no resulta a priori apto a Argentina, en la cual en el 2016 la inflación supero el 40 %.

En resumen, asistimos un cambio de concepción en cuanto a la forma de abordaje del problema creciente del déficit cualitativo y cuantitativo de vivienda, en donde no solo se abandona un mecanismo de activación económica de los sectores informales y pequeños asociados a la construcción, completamiento y/o refacción, sino que dado el mecanismo de actualización, se corre el riesgo de repetir experiencias históricas fallidas.

Salvando las distancias, aún resultan dolorosas la crisis de las hipotecas que estallo en EEUU en el 2008, en el marco de la cual 8.000.000 de familias fueron expulsadas de sus hogares perdiendo sus viviendas, la situación actual en España con miles de familias expulsadas por el aumento de las tasas de interés, y la misma situación en la década de los 80, en la que la denominada circular 1050, indexaba las cuotas de acuerdo a las tasas vigentes en el mercado.

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