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Los sistemas tecnológicos sociales como herramienta para orientar procesos inclusivos de innovación y desarrollo en América Latina

Abordaje teórico

Estudiar la relación entre desarrollo, tecnología e inclusión social obliga a rechazar el principio de la navaja de Occam y desarrollar un modelo explicativo más amplio que el de los enfoques disciplinares lineales o las soluciones puntuales. Para analizar dicha relación, la explicación más sencilla no logra responder a los interrogantes propuestos en este artículo. Por el contrario, los estudios realizados desde abordajes mono-disciplinares, presentan una reducción de las causas y los efectos involucrados en la innovación tecno-productiva como herramientas para un desarrollo inclusivo y sustentable.

Para este artículo se conformó un framework analítico de herramientas específicas, que mediante operaciones de triangulación conceptual permitió establecer relaciones de causalidad entre elementos no relacionados desde los enfoques mono-disciplinares homogéneos, revelar actores y actividades invisibilizados por otros modelos explicativos, así como realizar propuestas de política pública de innovación, desarrollo e inclusión. A continuación se definen los conceptos utilizados.

Una trayectoria socio-técnica es un proceso de co-construcción de productos, procesos productivos y organizacionales, instituciones, relaciones usuario-productor, procesos de aprendizaje, relaciones problema-solución, procesos de construcción de funcionamiento / no funcionamiento de una tecnología, racionalidades, políticas y estrategias determinadas (Bijker, 1995).

El concepto adecuación socio-técnica, permite comprender los procesos de producción de tecnologías como procesos auto-organizados e interactivos de integración de un conocimiento, artefacto o sistema tecnológico, en una dinámica o trayectoria socio-técnica, socio-históricamente situada (Thomas 2008). En los procesos de adecuación se integran diferentes fenómenos socio-técnicos: relaciones problema-solución, funcionamiento/no-funcionamiento, dinámicas de co-construcción, desarrollo de marcos tecnológicos, resignificación de tecnologías, estilos tecnológicos, etc.

El concepto alianza socio-técnica permite subrayar la co-construcción de las relaciones socio-técnicas, abriendo mayor espacio al papel de los artefactos, al tiempo que permite dar mejor cuenta tanto de la continuidad como de la heterogeneidad del proceso de cambio. La noción de alianza permite resaltar aspectos políticos y estratégicos de las relaciones socio-técnicas y posibilita incorporar la centralidad de los artefactos en las dinámicas y trayectorias, en las relaciones problema-solución, en la materialidad de los procesos de construcción de funcionamiento (Picabea y Thomas, 2015).

Los sistemas tecnológicos sociales son sistemas socio-técnicos heterogéneos (de actores y artefactos, de comunidades y sistemas de TIS) orientados a la generación de dinámicas de inclusión social y económica, democratización y desarrollo sustentable para el conjunto de la sociedad. Suponen el diseño integrado de productos, procesos productivos y tecnologías de organización focalizados en relaciones problema/solución inclusivas. Una operación estratégica de alineamiento y coordinación de la matriz material de afirmaciones y sanciones de una sociedad: sistemas productivos, tecnologías de organización, bienes de uso / insumos y productos finales, sistemas normativos y regulatorios, servicios públicos e infraestructura (Thomas, 2012). Frente a los sistemas tecnológicos basados en la maximización de la renta, los Sistemas Tecnológicos Sociales son adecuados para: la socialización de bienes y servicios, la democratización del control y las decisiones, el empoderamiento de las comunidades. Responden a una visión estratégica sistémica: nuevos senderos de desarrollo, nuevas formas de concebir problemas y soluciones socio-técnicas. Permiten el diseño de dinámicas de inclusión de diferentes grupos sociales en procesos de re-significación de tecnologías y construcción de funcionamiento de las TIS (así como de construcción de no-funcionamiento de tecnologías excluyentes rivales). Así, la concepción en términos de Sistemas Tecnológicos Sociales viabiliza la operacionalización de artefactos, sistemas y procesos en estrategias de desarrollo inclusivo sustentable.

Se destaca en este trabajo una distinción entre el relato y el análisis de la experiencia. En el nivel descriptivo se utilizan las expresiones de los actores vinculados a la experiencia, especialmente el grupo de investigadores del CEVE, en los que el proceso es denominado Circuito Productivo Interactoral. Por otro lado, a nivel analítico se utilizarán en el trabajo dos conceptos: en primer lugar, el proceso se estudia como una alianza socio-técnica (como configuración de relaciones socio-técnicas entre actos, actores y artefactos); en segundo lugar, se propone el concepto de Sistema Tecnológico Social, como dinámica de relaciones virtuosa que responde a problemas complejos a partir de soluciones integrales y democráticas.

Innovación y desarrollo sustentable, dos modelos de intervención

El acceso a un hábitat que permita el desarrollo pleno y justo, en condiciones dignas de la vida en sociedad, continúa siendo en el siglo XXI un problema de relevancia en América Latina. El derecho al hábitat es universal, y por lo tanto una responsabilidad social que debe garantizar el Estado. Por ello, desde comienzos del siglo XX, la construcción de viviendas de interés social en la región está asociada a políticas públicas de financiamiento, promoción, ejecución y administración de programas especiales (Picabea y otros, 2013).

Desde 2006, el Estado Argentino incrementó significativamente la inversión en los programas de construcción de viviendas sociales, prácticamente suspendidos luego de la crisis de 2002. Sin embargo, las principales líneas de intervención para atender la problemática habitacional en el país continuaron desarrollando un estilo tecno-productivo centralizado, cerrado y uniforme de abastecimiento de viviendas llave en mano (Fernadez Wagner, 2007; Rodulfo, 2008).

La mayoría de los programas de viviendas sociales llevados adelante por el Estado presentan problemas de implementación como la linealidad, la escasa participación de los usuarios y la falta de flexibilidad tanto en el diseño como en la administración y ejecución de las obras; aún cuando en la última década se produjo un incremento presupuestario y de la cantidad de viviendas construidas, la perspectiva de diseño e implementación masivo y lineal, permanece sin alteraciones (Picabea y otros, 2013).

Sin embargo, a partir de un exhaustivo relevamiento realizado bajo un proyecto de investigación previo (Picabea y Fressoli, 2016), se han identificado en el campo del hábitat un conjunto de experiencias que representan formas alternativas de intervención en la construcción del hábitat sustentable que pueden configurarse como ejemplos incipientes de Sistemas Tecnológicos Sociales. En este trabajo se analiza una de aquellas experiencias, Villa Paranacito.

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