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Relaciones interinstitucionales en la Radicación del Barrio 31

El Estado y la Villa. Aproximaciones a la dinámica de las relaciones intergubernamentales en torno a la urbanización de la villa 31.

Introducción

Orientar nuestro análisis al paradigmático caso del Barrio 31 es una tarea no exenta de complicaciones. Este singular y específico lugar de la ciudad encierra, como el resto de las villas de la ciudad, numerosas aristas que se inscriben en el complejo proceso de urbanización de las grandes ciudades. El Barrio 31 en particular se distingue del resto de las villas y urbanizaciones informales de la ciudad por dos grandes características. Por un lado, es la villa más antigua de la ciudad (cuyos orígenes se remontan a la década de 1930) y, por otro, se encuentra asentada en tierras de alto valor debido a su ubicación céntrica y de fácil acceso al corazón de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Por estas razones, la villa es objeto de constantes debates que se reiteran a lo largo de las sucesivas administraciones gubernamentales. En términos de políticas habitacionales, hablar de un lugar asentado en pleno centro de la Ciudad implica una toma de postura por parte del Estado que encierra una concepción profunda sobre los modos de habitar la ciudad y el derecho a la misma2.

En este complejo proceso se dan diversos encuentros entre actores implicados alrededor de la cuestión habitacional del barrio: vecinos, organizaciones sociales, partidos políticos, agrupaciones, militantes y dirigentes sociales y políticos, funcionarios estatales, miembros de universidades, entre otros. En el presente escrito nos concentraremos en el vínculo existente entre dos instancias de gobierno que, necesariamente, confluyen alrededor de la cuestión. La confluencia se debe a que a pesar de estar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la villa se emplaza en tierras pertenecientes a la Nación. Por ello, la normativa es competencia del Gobierno de la Ciudad en un espacio de tierras cuya propiedad pertenece al Estado nacional.

La pregunta puntual a abordar a lo largo de nuestro escrito refiere a la capacidad o predisposición de los gobiernos de diferentes niveles para llevar a cabo una negociación adecuada que, en última instancia, permita resolver el acceso a una vivienda de calidad a los habitantes del barrio. Asimismo, otro interrogante al que nos conduce el tratamiento de este tema refiere a si la eventual falta de coordinación obedece a lineamientos ideológicos enfrentados sobre la resolución de la problemática; a la falta de maduración en las relaciones intergubernamentales que se constituyen necesarias en el marco de la descentralización de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; o a un conjunto de ambas que podrían terminar produciendo obstáculos a la hora de llevar a cabo una política.

En consonancia con lo expresado anteriormente, nuestro objetivo general será analizar el proceso de actuación de la MGyP reparando fundamentalmente en los momentos de encuentro entre las dos instancias gubernamentales implicadas. Para ello, analizaremos las versiones taquigráficas en las que constan las reuniones de la mesa y las intervenciones de los actores que participaron en el proceso. Registraremos, entonces, las menciones sobre las relaciones entre los gobiernos por parte de funcionarios, vecinos, técnicos y otros integrantes implicados. A partir de esas expresiones, dilucidaremos cuáles son esas posturas, sus variaciones –si las hay- a lo largo del tiempo sometiéndolas a un análisis cualitativo. Para finalizar, realizaremos una breve comparación del análisis que arroje la observación de las participaciones de la mesa con momentos previos a la ley de urbanización de la villa y al trabajo dado en el marco de la misma.3

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