Suscribir al newsletter:

Nuevos enfoques para la administración y mantenimiento comunitarios en conjuntos habitacionales: experiencias y desafios. Ciudad de Buenos Aires

5.- PROGRAMA DE ORGANIZACIÓN COMUNITARIA PARA LA REHABILITACIÓN DE VIVIENDAS Y SUS ENTORNO

A más de 15 años de la experiencia del Programa Piloto de Mantenimiento Asistido y Participativo en el Barrio Presidente Illia, nos muestra hoy un barrio deteriorado y degradado socio-productivamente. Extrapolando esta realidad en otros conjuntos, no podemos atribuir sus consecuencias sólo a cuestiones edilicias y espaciales, si bien replantea cuál es la envergadura de la rehabilitación para conformar comunidades sustentables con capacidad técnica y poder de intervención en su hábitat que generen recursos materiales para una vida digna en condiciones espacio-temporales saludables.

Hábitat sustentable en los conjuntos urbanos

Nuestro recorrido teórico-práctico de formación-acción en este campo complejo y con la perspectiva centrada en el hábitat sustentable como proceso colectivo que incluye su buen uso y operación para una calidad de vida acorde con los servicios urbanos que la ciudad genera, abarca conceptos ineludibles: la comunidad, el proyecto urbano-arquitectónico y la economía social circular. El esquema muestra dichas relaciones dialécticas concebidas como elementos constituyentes para la rehabilitación hacia la sostenibilidad de nuestros entornos edificados.

Esquema : Hábitat sustentable. Elaboración propia

Planificación para la Rehabilitación en procesos de (co)gestión

Los lineamientos que se enuncian no se presentan como propuestas cerradas. Abren y revelan múltiples conflictos culturales, económicos, sociales que conviven y deben ser apropiados a todo barrio.

Las metodologías de trabajo requieren adaptarse participativamente a cada proceso, al mismo tiempo que abrir caminos de transformación barrial. Desde el mismo momento en que aparece una mirada colectiva del barrio se está (re)creando barrio, consolidándose cuando los habitantes usan y ocupan este territorio, considerados sujetos que habitan, trabajan y deciden sobre su barrio, partícipes de su realidad social y territorial de modo colectivo. Su impulso y consolidación debiera tender a reforzar el tejido y redes asociativas vecinales comprometidas en el proyecto de transformación urbanística y social, capaces de participar activamente en su ejecución.

Las acciones posibilitarán la recuperación de la vida cotidiana, reconstrucción de la memoria colectiva y puesta en marcha de las organizaciones sociales basados en la credibilidad, transparencia y concreción de los procesos. Debe implicar transferencias o delegación de poder decisorio, involucramiento en los mecanismos de tomas de decisión sobre (co)gestión del ambiente construido y no como convalidación de decisiones tomadas en esferas superiores. El conocimiento y apropiación de los instrumentos de organización colectiva debiera implementarse en forma previa a habitar el barrio, como, al menos, el PROMEBA lo incluia.

La integración urbana de los barrios a sus entornos como objetivos a largo plazo de la rehabilitación en un tiempo dado, se basa en las necesarias actuaciones de articulación entre todos los actores y recursos, disponiendo en paralelo actuaciones participativamente coordinadas de consolidación de las formas de asociación y participación vecinal.

Esta mirada aborda el proceso de manera innovadora, establece instrumentos novedosos de intervención y participación público, social y técnica, combinándolos con los ya existentes de manera flexible para adaptarla a las necesidades específicas y ritmos propios. La responsabilidad y competencias de recursos y programas deben estar diseñadas y gestionadas de forma integrada e integral, garantizadas por el organismo público y entidades sociales implicadas. Cuando se interviene estratégicamente, y existe institucionalidad presente en todo el proceso, se reducen los márgenes de indefiniciones e inseguridades.

El instrumento posible es la conformación de un órgano/comisión/consejo barrial para establecer mecanismos y definiciones plurales de planificación, coordinación, programación, información y evaluación; incluiría técnicos públicos, Universidad, entidades sociales y comunitarias del barrio y del entorno, delegados y vecinos implicados activa y participativamente en la producción y mantenimiento cotidianos barriales.

Se detallan algunos puntos, no exhaustivos, para su consideración en procesos e instrumentos apropiados alternativos en conjuntos construidos:

  • Reparación vicios ocultos según criterios (co)gestionados asegurando sustentabilidad durante su vida útil. Creación “Registro de Inspecciones Técnicas de los Edificios” como reaseguro de control de los trabajos.
  • Revisión del proyecto urbano-arquitectónico para adecuarlo a la escrituración, administración y mantenimiento según especificidades físicas, sociales y consorciales particulares.
  • Promoción y desarrollo de organización barrial para participar democráticamente como representantes, por períodos establecidos y rotativos que asegure transparencia.
  • Capacitación de recursos humanos –Escuela-Taller de Formación continua- en oficios especializados incluyendo perspectiva de género, mediante políticas activas sostenidas para la organización comunitaria en administración y mantenimiento. Adecuación Programa VIEL.
  • Generación Unidades de Producción -Talleres de Barrio- que aseguren economía social circular en mantenimiento con inclusión de banco social de materiales y herramientas.
  • Diseño de mecanismos crediticios subsidiados específicos para la (co)gestión público y social para la administración consorcial y mantenimiento.
  • Creación Planes Especiales que fijen programas de actuación reales y consensuados para atender las diferentes escalas territoriales.
  • Conformación equipos multidisciplinares (públicos, sociales y técnicos) para la (co)gestión de los recursos con control externo social y técnico.
  • Inversión en reconstrucción del tejido social comunitario. Establecer Consejos de Ciudadanos con capacidad decisional y de recursos. La conformación urbano-arquitectónica impide la autonomía plena de las comunidades.
  • Establecimiento Dispositivos Técnico-Consorciales permanentes asociados al Taller de Barrio, financiados con recursos públicos que garanticen transparencia y localización de los recursos.
  • Aseguramiento políticas sostenibles que incluyan las propuestas enunciadas y eviten acciones aisladas, inconsultas o como respuestas a mandas legales.

Estos enunciados sólo podrán implementarse si existe voluntad política y pública de atención a la rehabilitación no sólo como acciones técnicas puntuales sino como oportunidad y desafío de un proyecto socio-económico común sustentable.

Los comentarios están cerrados.