Suscribir al newsletter:

Mejoramiento barrial en américa latina

B. Dimensión político-institucional
En todos los casos observamos que existen mecanismos de gestión asociada entre las organizaciones, los barrios y los actores gubernamentales. La diferencia más significativa corresponde a quien promueve la transformación y el grado de incidencia en las definiciones de las transformaciones.

En el primer grupo incluimos los casos en los cuales las organizaciones sociales y barriales fueron los actores principales en la promoción y definición de los programas. En el segundo grupo asociamos aquellos programas en los cuales el actor principal son organismos públicos locales, quienes determinan el tipo de intervención de acuerdo a problemas sociales/urbanos/habitacionales recurrentes y a objetivos que exceden las intervenciones particulares en cada barrio.

De las organizaciones a las instituciones

El Barrio Intercultural (AR) asocia el modo de organización del espacio con una propuesta de co-gestión de los recursos públicos para producirlos, desarrollándose múltiples mecanismos de gestión en el proceso. La asamblea barrial es el ámbito donde se acuerdan los criterios generales de esa co-gestión. Los representantes barriales de esta asamblea son quienes articulan sostenidamente con los funcionarios estatales para incidir en las definiciones y tiempos del programa. En cuanto al proceso de ejecución, se conforman nuevas organizaciones para llevar acabo el trabajo de las distintas etapas de la obra, las cuales a su vez participan de la asamblea general.

En el caso de Uniao da Juta (BR) y el Barrio 26 de Octubre (UY) podemos identificar organizaciones que inciden en las múltiples escalas del territorio y que trasciende las asociaciones barriales en particular. Son organizaciones federales con lineamientos políticos comunes, sustentados en la autogestión y la democracia directa, que desarrollan estrategias de acción específica en cada estado o provincia, característica que posibilita el desarrollo de programas estatales con estos lineamientos. Dentro de estos movimientos o federaciones se conforman cooperativas de viviendas con un consejo directivo desde el cuál se desarrollan asambleas periódicas para promover la autogestión de todas las etapas del proceso, desde la contratación de la asistencia técnica hasta la conformación de las diversas organizaciones para llevar a cabo la ejecución de las obras y la administración de los recursos.

En El Condado (CU), se despliegan múltiples instrumentos de gestión que asocian las distintas modalidades de organización política del medio cubano (como los delegados barriales; la central de trabajadores cubanos; los comités de defensa de la revolución, etc.) con las microbrigadas que se crean para llevar adelante el proceso de mejoramiento. La asamblea barrial es donde confluyen estas organizaciones y los técnicos que dispone el municipio, para discutir la orientación del proyecto, sus etapas y los avances.

El proceso desarrollado en Colonia Miravalle (MX) es el resultado de una articulación multiactoral para coordinar acciones de mejoramiento en barrios autoproducidos. Este programa incluye los mecanismos de gestión preexistentes en cada barrio, como asambleas y mesas de gestión, en los cuáles participan también actores no gubernamentales (como universidades y organizaciones profesionales), ámbitos donde se definen las propuestas de mejoramiento a presentar en el municipio, quien evalúa los proyectos y financia.

De las instituciones a los barrios

En el proceso de implementación del PAC en el Morro de Adeus (BR) se desarrollan diversos instrumentos de gestión del proceso, como las oficinas de imaginario, las asambleas barriales y la cantera social. Estos espacios tienen distintas funciones y temporalidades, de los cuales participan diversos actores de acuerdo al tipo de definición a trabajar. A pesar de la diversidad de instrumentos, las variantes que se abordan en cuanto a las definiciones están acotadas a las determinaciones que ya vienen pre establecidas por el programa.

En Santo Domingo (COL) se desarrollan instrumentos de gestión que articulan las oficinas municipales de planificación y el comité barrial. Estos ámbitos sirven para la elaboración de diagnósticos y evaluación de los proyectos que se desarrollan desde el municipio, como así también la definición de los equipos de trabajo para la ejecución de las obras.

El mejoramiento de los barrios Nuevo Amanecer y Villa Portales (CH), se desarrollan instrumentos de gestión para articular los actores gubernamentales responsables del programa con los consejos vecinales de los barrios. La incidencia en cuanto a las definiciones que se abordan en este espacio, están acotadas a la determinación de las fases de implementación del programa y la evaluación del mismo.

En cuanto a los Espacios de Paz en Cumana (VE), como parte del programa de Transformación Integral de Barrios de Venezuela, identificamos la implementación de instrumentos de gestión para articular agentes gubernamentales, profesionales y la comunidad. Si bien las transformaciones que establece el programa están enfocadas al mejoramiento de viviendas y a la ejecución de espacios de esparcimiento, estos ámbitos multiactorales funcionan para la selección de los sectores habitacionales a mejorar y el seguimiento y evaluación de los proyectos.

C. Dimensión Socio-organizacional
De acuerdo al análisis realizado, identificamos que existen dos grupos relevantes. El primero corresponde a los casos en los cuáles existe una relación directa entre la participación y la definición de las variables de la transformación. En el segundo grupo identificamos que existen altos niveles de participación comunitaria con poca definición en las variables de transformación desarrollados en los programas.

Alta participación y alta definición en las variables de transformación

En el Barrio Intercultural (AR) la población que participa es la comunidad que promueve el programa de mejoramiento. Esta población participa activamente en todas las instancias que se desarrollan, eligen a les profesionales que acompañan el proceso, inciden en la definición de los modos de organización de la transformación espacial y las modalidades de ejecución de las obras.

Del mismo modo, en los programas que resultan de la lucha de organizaciones sectoriales, como Uniao da Juta (BR) o el Barrio 26 de Octubre (UY), la participación comunitaria se asocia a la población que conforman las cooperativas de vivienda. Cada asociade que integra estas cooperativas tiene que disponer horas de trabajo para la gestión y ejecución de las obras. En este proceso de participación se define la selección del equipo técnico, con quienes articulan para trabajar en conjunto con les asociades las definiciones del diseño de los conjuntos de vivienda. En términos generales, les profesionales que participan acuerdan con los lineamientos de estos movimientos, y en ese sentido aportan técnicamente al proceso de proyecto y de ejecución de las obras potenciando las capacidades de les pobladores.

En el caso del Condado (CU), participa activamente la población beneficiaria del programa y de los barrios del entorno, quienes tienen una relación directa con les profesionales que trabajan en la ejecución. Dichos profesionales en general se dedican exclusivamente al proyecto y algunos residen en el barrio durante el proceso. En esta articulación de proximidad, la población incide en las definiciones de las estrategias generales del proyecto, la localización de las edificaciones y el modo de organización de las cuadrillas de obra. Un aspecto importante del contexto en el que se desarrolló el programa fue la situación económica de Cuba, que incidió en la falta de insumos, equipamientos y unidades productivas (principalmente de prefabricación pesada). Frente a esta situación, la participación de la población en articulación con les profesionales, permitió la generación de unidades productivas para el desarrollo de distintos elementos constructivos para las obras.

Por su parte, en Colonia Miravalle (MX) la comunidad participa en todo el proceso mediante la Asamblea Comunitaria. Esta asamblea es un requisito propio del programa de mejoramiento, en ella participan también les profesionales que acompañan el proceso desde el inicio y hasta la última rendición y evaluación del programa. La asamblea consiste en la realización de diversos encuentros con la comunidad para el Diagnóstico y Elaboración; Presentación del Proyecto; Administración de recursos; Ejecución de obras y Rendición de cuentas.

Finalmente, incluimos los Espacios de Paz (VE), por su política de articulación con las necesidades del territorio y la construcción de proyectos en un proceso de trabajo colectivo. Participan de este proceso los misioneros voluntarios y las organizaciones sociales del barrio, las cuales articulan en espacios de participación con ingenieros y arquitectos del programa barrio nuevo, barrio tricolor.

Alta participación y baja definición en las variables de transformación

En los casos del Morro de Adeus (BR) la comunidad participa en las reuniones llamadas “asambleas generales» o “Foros populares” asociados a alguno de los ejes elaborados dentro del Trabajo Técnico y Social y establecidos en los Ejes de Desarrollo Sustentable que se construyó en reuniones temáticas y de planificación. Es decir que la participación de la población fue focalizada en relación a los objetivos del programa.

Algunos textos señalan que no se realizaron estudios que permitan conocer las dinámicas sociales y urbanas de las favelas. Un ejemplo concreto de esta situación es el sistema de movilidad urbana a través de los teleféricos, movilidad que desconoce los medios de transporte cotidiano de la población. Esta situación, sumado a los altos costos para su mantenimiento, el recorte del presupuesto del estado para su funcionamiento y la complejidad de la tecnología fueron algunos de los motivos que incidieron en el corte de su servicio.

Por otra parte, se promovió un espacio para despejar dudas y a brindar información sobre las intervenciones del programa, principalmente sobre el proceso de relocalización / reubicación. Esta actividad se realizaba en la “Cantera Social”.

En el caso de Santo Domingo (CO) sucede algo similar. Desde la fase de diagnóstico y planificación, hasta la fase de ejecución, se invitó a la comunidad a participar activamente en el proceso, acompañando los equipos técnicos, a los trabajadores sociales y a los comunicadores en la realización de sus tareas. La población participó también, como mano de obra local; más de 2300 personas empleadas durante los cuatro años de duración del proyecto.

La participación se organizaba en comités de escala barrial agrupados en las áreas de influencia de cada estación del Metrocable: Andalucía, Popular y Santo Domingo. Estos no estaban necesariamente ligados a las Juntas de Acción Comunitaria (JAC) para prevenir posibles influencias políticas, es decir, no reconocían los modos de organización previa, dificultando la incidencia de la población en la toma de decisiones.

Finalmente, en este grupo incluimos los barrios Nuevo Amanecer y Villa Portales (CH). Desde el programa donde se inscriben el mejoramiento de estos barrios, se establece como requerimiento la creación de un consejo vecinal elegido por los pobladores, el mismo que firma el contrato y gestiona el proceso de trabajo con el municipio y el MINUVi. En este sentido, se promueve la participación de la comunidad, pero la acción del consejo vecinal se restringe a la aprobación y firma del contrato, y una gestión administrativa.

Los comentarios están cerrados.