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Laboratorios. Procesos proyectuales en el ambito del taller

Laboratorio de materiales T1 – Estrategia constructiva T8

“El trabajo demasiado sencillo y repetitivo mata la ambición, la autoestima, el orgullo y, en última instancia, el propio oficio”. (8)

Es en el laboratorio de materiales y dentro de las dos primeras clases, que se barre la teoría que dará sustento al hacer. Este primer acercamiento, introduce además del elemento constructivo como parte (madera, hormigón, vidrio, mampuestos, plásticos y acero), los posibles sistemas constructivos que surgen según su modo de vincularse. Entendiendo y desarrollando las variables de fijación, moldeo o adición según las características primarias de cada elemento.

“Existe un determinado material adecuado para cada técnica, un material originario que proporciona los medios más adecuados para la creación de las formas que le son inherentes en su ámbito primigenio” (9)

La propuesta del ejercicio tiene como objetivo general la participación y colaboración de cada grupo de estudiantes para trabajar los materiales convencionales propuestos: hormigón, ladrillo y madera, como así sus sistemas constructivos en secciones de tabiques de 1.20m de ancho por 2.00m de alto en escala 1:1. La consigna se estructura en dos modelos de tabiques para cada material, logrando identificar diferentes usos y morfologías. Así, cada grupo de entre 30 y 40 estudiantes por cada tabique recibe un detalle constructivo, una lista de materiales, herramientas y elementos de protección necesarios que deben gestionar por su cuenta para que el día especificado ingresen al espacio de trabajo. En este caso, aquel se da en un lugar abierto y flexible, lo que logra identificar posibles interferencias desde lo climático, el acopio y la protección del material y tabique.

Desde ese primer discurso, surge la división de roles según deseos y posibles capacidades. Se logra así desmantelar el objeto construido en experiencias previas como la consulta a corralones para la compra y administración de materiales, conceptos de dimensionamiento del vehículo que lo transporta en relación con el acceso limitado del espacio de trabajo, horarios, permisos y seguros, como las formas posibles de pago. Una vez entendido y coordinado aquel paso previo, invisibilizado desde la educación formal convencional, se avanza entonces en las tareas más artesanales y relacionadas con el objeto final: el cerco de obra, división del predio para que aquellos tabiques queden ubicados en la misma línea, como así el anclaje al suelo y sus diferentes formas de fundaciones según cada material.

Clase de cierre del laboratorio de materiales, Universidad Nacional de La matanza.
Equipo de estudiantes y docentes 2017.

Se busca plantear el posicionamiento y utilidad espacial para aquel elemento que tamiza lo visual y lumínico, generando el juego entre luces y sombras. A través de esa formulación de ubicación espacial, debieron proponerse formas de protección y manutención para que el objeto mantenga una vida útil acorde con el material y disposición.

Las dos variables de cada tabiquería logran representar los distintos alcances morfológicos posibles según las características primarias de cada elemento y cómo es la vinculación entre estos. Y es desde esos módulos lo que lleva al entendimiento de sus diferentes versiones según su uso.

Tabiques de madera

El primer caso, parte de la utilización de listones de madera con su longitud y sección comercial estandarizada. Propone entonces materializar una situación permeable de uso mixto e indefinido. Aparecen los elementos de fijación que le otorgan además de vinculación, rigidez y equilibrio.

Como segundo caso, se abre el juego a incorporar este material desde la construcción en seco en módulos de placas entendiendo sus dimensiones estándar en comparación con la necesidad del proyecto, como así sus limitaciones y complementos para generar el nexo entre el afuera y adentro. Surge entonces el aprendizaje de la necesidad de aislaciones térmicas, acústicas, de agua y viento e hidrófugas, como así también su posición dentro de la confección del muro. Las interferencias o instalaciones se plantean como acertijos a contemplar durante el proceso, con un análisis oral y escrito, aunque no materializado.

Como segundo caso, se abre el juego a incorporar este material desde la construcción en seco en módulos de placas entendiendo sus dimensiones estándar en comparación con la necesidad del proyecto, como así sus limitaciones y complementos para generar el nexo entre el afuera y adentro. Surge entonces el aprendizaje de la necesidad de aislaciones térmicas, acústicas, de agua y viento e hidrófugas, como así también su posición dentro de la confección del muro. Las interferencias o instalaciones se plantean como acertijos a contemplar durante el proceso, con un análisis oral y escrito, aunque no materializado.

Construcción del tabique ‘interior/exterior por los estudiantes de la camada 2017.
Planimetría de apoyo ofrecida por el cuerpo docente.
Producida por el Arq. Juan Pablo Petrilli.

Tabiques de ladrillo

La etimología de mampuesto logra abordar la necesidad del cuerpo y el tiempo como medio para el fin. Está en carne viva la necesidad de lo manual y lo artesanal tanto desde la posición de cada elemento individual como su manera de vincularse desde la mezcla húmeda como sus dosificaciones y elementos necesarios para su adición.

En el caso del tabique de ladrillo hueco con destino que también linda entre lo exterior e interior aparecen otros elementos primarios que se escapan de la vista desde el objeto concluido. Surgen entonces interrogantes desde las aislaciones y el equilibrio. Aparece el reconocimiento del refuerzo estructural cada tres hiladas con barras de hierro y cómo la mezcla que une cada elemento requiere de aditivos extras para la impermeabilización del objeto. El concepto del cajón hidrófugo se reconoce como paso previo a cualquier tipo de materialización y cómo y por qué es necesario incorporarlo como parte de los sistemas constructivos, cada uno con su propio lenguaje, pero hacia el mismo fin.

El plano de detalle de iniciación plantea un vano. Esto trae aparejado la necesidad del refuerzo o dintel, para mantener estable aquellas hiladas que quedan por encima del mismo.

Como último paso, se comprende la diferencia entre su cara que quedaría expuesta al exterior como al interior, diferenciando así los diferentes revoques y terminaciones necesarias para cada plano a tratar.

Estudiantes construyendo tabique de mampuesto hueco.
Equipo de estudiantes del 2017.

En el caso del tabique de ladrillo común, al igual que en el caso anterior, se buscó, además del aprendizaje de las dosificaciones para la mezcla que vincula cada elemento, reconocer las diferentes modalidades de colocación del mampuesto, cuáles son sus características estructurales de acuerdo con su posición y qué nuevas modulaciones se generan a través de su rotación y giro.

Imágenes del proceso constructivo por los estudiantes del año 2017.
Planimetría de apoyo ofrecida por el cuerpo docente.
Producida por el Arq. Juan Pablo Petrilli.

Más allá de las características de equilibrio que toma cada elemento según la posición, es igual de necesario comprender la necesidad de reconocer el estado de la pieza en todas sus caras, lo que garantiza un resultado prolijo además de contribuir en su estabilidad general como conjunto.

Tabiques de hormigón armado

En ambos casos se teoriza, desde la práctica el concepto de obra húmeda. Se experimenta la capacidad de transformación del material de acuerdo con el paso del tiempo y cómo es su relación ante la incorporación de ciertos aditivos según el clima o la necesidad contextual próxima.

Aparece el concepto de moldeo, necesidad de un contenedor y un contenido para transformar ese vacío en un elemento estructural capaz de mantenerse en equilibrio. Es en el contenedor/encofrado donde además de la obtención de un volumen, también se lo reconoce como medio para generar texturas, posibles acabados, según el material y disposición elegida. Queda expreso que, aquella decisión, debe tenerse en cuenta desde los momentos proyectuales en la decisión del material a comprar para materializar dicho encofrado.

Proceso de construcción: manipulación de herramientas y materiales por los estudiantes del año 2017.

La experiencia atraviesa los diferentes estados del material para poder generar el prototipo proyectado. El reconocimiento de las formas de venta de cada elemento, como así sus necesidades sobre la fusión, secuencias de tareas, requerimientos de orden y gestión son abordados previo y durante el proceso.

Proceso de construcción: manipulación de herramientas y materiales por los estudiantes del año 2017.
Detalle de encofrados entregada al cuerpo estudiantil.
Producido por el Arq. Juan Pablo Petrilli.

Exposición de tabiques

Luego de las tres clases que llevó realizar la tarea, una por semana, los tabiques forman parte de una instalación expuesta durante una semana que invita al recorrido. Fomentar el reconocimiento del espacio taller como método desde los comienzos de la carrera y la modalidad colaborativa promueve necesidades, habilidades y destrezas que han sido empeñadas desde el grupo estudiantil para concluir en tal escenario.

Pasada la semana de exposición, el trabajo colaborativo toma una escala mayor, a nivel grupal general ya que se dividirán en nuevos equipos que estén diferenciados entre: desmonte, demolición, limpieza del terreno, traslado de residuos al contenedor como así su previa gestión con los permisos y medidas necesarias para su resolución. Es decir que la experiencia recorre desde el incipiente abordaje del terreno, la construcción del objeto y su demolición para volver a cero.

Fotografía de la instalación a modo de cierre y reflexión en el terreno de intervención.
Equipo de estudiantes y docentes 2017.

Reflexión

La experiencia expone entonces diferencias entre cada sistema constructivo. El factor tiempo es el primero que resuena en la charla de cierre del laboratorio. La necesidad de un período determinado de fraguado y de confección del encofrado en el caso de los tabiques de hormigón permite resaltar, en contrapartida, el corto plazo que se presentan en los tabiques de madera y en posterior orden en los de ladrillo. Cuando los sistemas de adición y fijación al segundo día tenían materializada la mitad de la pieza, el equipo de hormigón armado estaba montando el encofrado a la vez que en la demanda de la mezcla.

Los elementos de seguridad personal y del objeto también toman protagonismo en la charla de cierre de la experiencia. Cómo y qué elementos ayudan al cuidado y cómo es necesaria la atención para corporeizar la construcción.

Desde lo sensitivo, y como experiencia docente, los objetivos fueron satisfechos con creces. El cuerpo estudiantil atravesó la experiencia con una motivación acorde al compromiso y rigurosidad de cada técnica. La participación grupal, desde lo individual, generó la empatía y solidaridad necesaria para entender habilidades y complejidades desde el hacer.

Fotografía de la experiencia: desde lo individual a lo grupal.
Equipo de estudiantes del 2017.

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