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La tecnología, el hábitat.

Este número de la revista Hábitat Inclusivo propone a través de sus diversos artículos, recorrer la propuesta pedagógica de la carrera de Arquitectura de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), desarrollada entre los años 2015/2019. En particular comprender su concepción, orientación, práctica y acción en el campo de lo tecnológico. La misma revela un posicionamiento pedagógico propositivo, en base a una mirada multirrefencial que se integra a través del proyecto. La deriva del proceso planteado por este equipo de trabajo y sus posibles estrategias en el contexto de producción del hábitat, se sostienen inicialmente, en la mirada fuertemente crítica de la escisión de lo tecnológico del campo del pensamiento proyectual y su consecuente remisión del conjunto de decisiones técnicas al saber de sujetos anexos al proyecto, sostenidas en una agenda independiente e inocua al conjunto proyectual. El recorrido de los textos aquí presentados permite verificar las consecuencias negativas, la distorsión de la mirada proyectual, que esta escisión ha producido y las estrategias para su superación en el plano de lo pedagógico, que este equipo ha puesto en práctica.

Esta mirada sobre lo tecnológico por fuera de lo proyectual, que entendemos distorsiva, es de carácter político e histórico, herencia de la concepción de neutralidad tecnológica que la sociología de la tecnología describe, recorre y analiza y cuya incidencia en el plano del proyecto ha permitido (con los más diversos argumentos) justificar su separación. La concepción tecnológica neutral del compendio sociopolítico conservador aplicado en Latinoamérica, posiciona a la tecnología como un factor externo de la vida cultural del continente que puede comprarse y utilizarse (Senar, Romero, Giménez 2020). En el campo pedagógico los actores académicos proyectuales reconocemos y vivenciamos esta concepción en el perfil profesional, en la didáctica y sus metodologías. Es decir, percibimos cómo esta ideología devino en práctica proyectual.

La concepción socio-técnica y su escuela Latinoamericana de la cual Argentina ha sido actor fundante y protagónico hasta mediados de la década de 1970, acompaño los procesos de reflexión y acción crítica sobre la neutralidad tecnológica, su revisión y la construcción de posibles estrategias de desarrollo socio-tecnológico inclusivo en base al contexto geopolítico de nuestros territorios. El trayecto recorrido se ha encontrado fuertemente interpelado por las fuerzas económicas conservadoras, con tendencias a la depredación de la diversidad (ideológica, política, económica, ambiental y social) inclusive hasta producir derrocamientos de los procesos políticos democráticos tendientes a la justicia social. El devenir contemporáneo de deconstrucción de la praxis que se apoyaron en la concepción de neutralidad; y el fortalecimiento de las estrategias tecnológicas para el desarrollo inclusivo, tan importantes como necesarias, pone en discusión en el campo de los diseños la necesidad de recuperar la mirada política del proyecto con horizonte en derechos y justicia espacial. Pensar en proyecto, es pensar en redes de relaciones singulares y heterogéneas que se transforman a partir de las proporciones (del mismo) y los inter-diálogos construidos. Pensar en tecnología, es pensar en proyecto. La tecnología no es solo materialidad y proceso constructivo seleccionado a través de catálogos de alternativas. Cada propuesta tecnológica es una propuesta cultural, devenida de una forma de concebir la praxis, la vida, una noción apoyada centralmente en una mirada política.

El equipo docente de la carrera de Arquitectura de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) ha puesto en juego desde la praxis pedagógica este debate, que continúa en los diversos niveles de reflexión y acción política. En el contexto de hábitat popular esta mirada se vuelve aún más urgente. Saneamiento, derecho a la vivienda, al hábitat, producción social de hábitat, entre otros, se traduce en la práctica en gravísimas dificultades de las organizaciones populares de orden productivo (cooperativas de trabajo, fabricas recuperadas, organizaciones de base) para participar y aún más para capitalizar estos procesos. Estas dificultades son consecuencia de los diversos periodos políticos de corte neoliberal y su política caracterizada entre otras por una mirada neutral de la tecnología. En la actualidad muchos actores institucionales desde lo municipal, provincial y nacional hacen esfuerzos por lograr mayores instancias de participación, por ejemplo, a través de definir (por ley, resolución o manuales operativos) porcentajes/cantidad de trabajadores o incorporación de tejido productivo asociativo local, en las obras a desarrollar. Estas acciones permiten establecer al menos algunos grados de intervención/acción de estos sectores productivos en obras públicas, pero en general se caracterizan por ser de baja complejidad tecnológica.

Esa definición de la agenda pública en torno a la búsqueda de participación de las organizaciones productivas populares en los procesos de transformación del hábitat, deja en claro el camino aún a producir en torno a la conformación de procesos, legislación y prácticas históricamente situadas que permitan que las organizaciones, sean cada vez más protagónicas de estos procesos. Para ello es prioritario una mirada estratégica, orientada al aumento sistemático de su capacidad tecnológica (en coordinación con la agenda pública) para producir hábitat de calidad. Que lo tecnológico en clave comunitaria, inclusiva, local y diversa forme parte de la agenda, es a nuestro criterio una excelente noticia y quizás también sea, una de las mejores pruebas de las dificultades que la noción política de la neutralidad tecnológica y (en ese mismo sentido) la escisión de la tecnología y el proyecto, pueden traer al colectivo social.

Continuar la revisión de este camino, construir desde el proyecto pedagógico, desde la gestión pública, desde la agenda política, el posicionamiento de la tecnología como un eje de inclusión para los sectores populares es un proceso absolutamente necesario y urgente. El aporte de este Equipo de la Universidad Nacional de la Matanza (UNLaM) quedará plasmado en las páginas de este número de la revista HI, así como también en el pensamiento y acción de lxs profesionales que hayan pasado por sus talleres.

Mg,DI, Pedro Senar

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