Suscribir al newsletter:

13 Criterios de Proyecto

Inserción

La lectura del contexto y su traducción en términos de proyecto resultan herramientas fundamentales para la disciplina. Cabe aclarar que cuando hablamos de la inserción no nos referimos exclusivamente a condiciones geográficas o indicadores urbanísticos. Las formas en las que crece la ciudad, las características específicas que la distinguen de lo rural, la condición de centralidad entre otros son temas que dan cuenta de la complejidad misma del territorio y sus implicancias en términos de proyecto. Existe siempre una tensión entre la arquitectura y su entorno. No podemos valernos entonces, de juicios a priori o sentencias provenientes de una abstracción, sino que es preciso hacer un análisis concreto atendiendo a cada proyecto para poder tomar las decisiones adecuadas. Hemos desarrollado tres categorías que dan cuenta de posibles modos de trabajar respecto a la inserción.

Trabajar a partir de una estrategia de infiltración, por ejemplo, está vinculado con el desarrollo de acciones puntuales en el territorio en relación directa con éste, sin desconocerlo, la necesidad operar quirúrgicamente en él. Podemos hablar, por un lado, de la intensión de confirmar ciertos aspectos del contexto en el cual se inserta el proyecto. Por el otro, de instaurar un hito urbano que contribuya a crear nuevos imaginarios pasando así de la anomia a la referencia.

Para ejemplificar podemos mencionar dos casos disimiles en los cuales se optó por la misma estrategia de infiltración confirmando el contexto del proyecto. El primer caso se trató de una superficie aproximada de 5 hectáreas en el barrio Ciudad Evita, provincia de Buenos Aires. Por tratarse de una referencia histórica con valor patrimonial se buscó confirmar el contexto continuando la trama urbana del barrio. En tal sentido se extendió con el boulevard existente y se plantearon una serie de manzanas con tejido de baja densidad. Las 188 viviendas distribuidas en dúplex y bloques de planta baja más debieron adecuarse a los requerimientos patrimoniales del barrio.

En un contexto disímil del anterior, por tratarse del centro de la ciudad de Resistencia, Chaco se trabajó con misma estrategia por razones diferentes. El terreno era un lote vacante dentro de una manzana consolidada por lo que se optó por sacar provecho de los indicadores urbanísticos completando así el tejido denso de esa zona urbana. Se propuso un basamento de tres plantas de oficinas con dos edificios superpuestos, una torre (17 pisos) y una placa (10 pisos) con un total de 126 viviendas.

procrear_graficos_05_salta_talavera-01

fuente: equipo mecon pro.cre.ar

Como exponente de la estrategia de infiltración a partir de una nueva referencia, podemos distinguir el desarrollo urbanístico ubicado en Salta capital denominado Talavera. Ubicado en un punto estratégico de la ciudad por su cercanía al centro y las vías de conexión rápida que lo circundan, sumado a que se encontraba rodeado de grandes equipamientos urbanos era necesario generar una nueva referencia para la zona. El edificio propuesto optimiza las visuales a toda la ciudad a la vez que genera en el interior de su planta baja un patio con cualidades espaciales de una escala doméstica enmarcado por un gran pórtico de acceso. Se trata de 113 viviendas en una superficie de 3.100m2. Análogo a éste encontramos el proyecto de Berisso, provincia de Buenos Aires, ya que por su inserción se propuso generar un hito urbano en la entrada a dicha localidad.

Reflexionar sobre cómo crece la ciudad, cómo avanza lo urbano sobre lo rural y cuáles son las interfaces, las densidades a proponer o el aprovechamiento de las infraestructuras son temas que se imponen en la agenda de quienes trabajamos en la ciudad latinoamericana contemporánea. Podemos entonces nombrar como extensión a la estrategia que se refiere al vínculo entro la ciudad y el campo distinguiendo entre borde o límite a dos posibles formas de operar.

Cuando hablamos extender la ciudad desarrollando el borde debemos entender las transiciones que aparecen naturalmente entre el campo y la ciudad. El proyecto de Ituzaingó, en provincia de Buenos Aires se planteó, desde el comienzo, como un desarrollo urbano productivo que contribuyera a consolidar el borde del barrio existente que se desgranaba hacia la calle lindera a los campos del INTA. Se desarrolló una estrategia de trabajo por gradientes desde lo residencial a lo productivo otorgándole un carácter singular a la urbanización. Incluyendo una manzana de reserva de equipamiento futuro para la comunidad.

De manera análoga en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, se trabajó desde una estrategia similar. Hacia el oeste, la ciudad termina de manera abrupta sobre una calle de borde contra terrenos pertenecientes al ejército. La reflexión acerca del modo en que debía crecer la ciudad en esta área vinculado al paisaje natural excepcional dio como resultado un proyecto que busca conjugar lo artificial con lo natural. En contraposición a la estrategia de ocupación del resto de la ciudad que deviene del damero tradicional. Este que históricamente se impuso sobre el territorio haciendo caso omiso del sustrato natural.

El caso del desarrollo urbanístico de 955 viviendas ubicado en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, lindaba por un lado con el histórico barrio Somisa y por el otro con las vías del ferrocarril. Por esta razón se planteó una vialidad principal que vinculara ambos barrios y un eje administrativo y de servicios en continuidad con el existente. Allí se localizaron las mayores densidades. Se establecieron ciertas continuidades de la trama extendiendo la mancha urbana hasta el ferrocarril donde encuentra indefectiblemente su límite.

Otro proyecto trabajado de la misma forma fue que se emplazó en un sector de la base aérea de Morón en dicha localidad bonaerense. El terreno se recortaba con la trama y el nuevo cerco de la base aérea teniendo la particularidad de que en el interior del polígono había cuatro manzanas consolidadas. En este caso la estrategia fue de completamiento de manzanas generando un sistema de pequeños espacios verdes que se recortaban irregularmente con el polígono del predio. En estas últimas al igual que las vialidades principales del proyecto se disponían bloques de vivienda mientras que en el resto de las manzanas se alternaban tipologías de dúplex y vivienda individual en lote propio. El resultado fue un proyecto de 600 viviendas que extendió la marcha urbana corriendo el límite existente.

Para abordar la centralidad es preciso hablar de la escala del proyecto en relación a su entorno. El proyecto ubicado en el aeródromo de laferrere se ubica sobre la Avenida Brig. Gral. Juan Manuel de Rosas (Ruta 3), una de las más arterias más importantes del partido de la Matanza. El terreno de 75 hectáreas estaba atravesado por la pista de aviación que en una primera propuesta se utilizó como eje estructurante del proyecto desarrollando un amplio boulevard sobre el cual se disponía la mayor densidad de viviendas. Hacia la Ruta 3 se emplazan grandes equipamientos como el hospital Laferrere (en construcción) y un hipermercado por lo que se destinaron parcelas para tales usos incluyendo un museo sobre la aviación. Se continuaron algunas vialidades fundiendo la trama existente con la nueva centralidad. Se decidió engrosar el límite del terreno sobre el cual se encontraba un arroyo generando un boulevard que disipe posibles desbordes. Por tratarse de un proyecto de 2.182 viviendas se propusieron tipologías diversas, vivienda colectiva, vivienda individual, comercios y reserva de equipamientos, así como una serie de áreas verdes que esponjan la zona.  Si bien el proyecto se inserta en una zona densa y continua, no solo viene a completar un vacío urbano, sino que por su escala también dota de una nueva centralidad a dicha zona del partido de la Matanza. Podemos enmarcar a este proyecto dentro de una centralidad suburbana.

El desarrollo de La Banda, Santiago del Estero, genera una centralidad suburbana a la vez que es una nueva referencia en el área ya que amalgama los dispersos planes de vivienda que lo circundan.

procrear_graficos_06_mendoza-01

fuente: equipo mecon pro.cre.ar

En contraposición el proyecto localizado en Mendoza capital en el predio de una playa de maniobras en desuso, viene a generar una nueva centralidad de carácter urbano por tratarse de una superficie de casi 8 hectáreas en pleno centro de la capital provincial. Se propusieron 1.103 viviendas en altura distribuidas a partir de un sistema de bloques de edificio (pb+5) con torres en sus extremos (pb+12) generando en los intersticios jardines con distintas características.

Al igual que el desarrollo urbanístico de estación Buenos Aires en capital federal que con un total de 19 hectáreas en el barrio de barracas se transformó sin dudas en una nueva centralidad en la zona sur de la capital.

Los comentarios están cerrados.